“La vida humana es un camino. ¿Hacia qué meta? ¿Cómo encontramos el rumbo? La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas de nuestra vida son las personas que han sabido vivir rectamente. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía.”[1]

Estas personas que nos enseñan cómo alcanzar la meta, son los Santos: cercanos, porque compartieron nuestras fragilidades y nuestras luchas, pero verdaderas estrellas de nuestra vida, porque vivieron las virtudes en forma extraordinaria.

Este blog quiere hacerte conocer a una mujer ejemplar. Hoy la Iglesia, que es Madre de los Santos, está estudiando y valorando sus virtudes y sus obras que hoy perduran: es la Sierva de Dios, Madre Eufrasia Iaconis, Fundadora de las Hijas de la Inmaculada Concepción de Buenos Aires.



[1] Spes Salvi, N° 49

viernes, 13 de enero de 2017

1867 - 2017: 150 años del Nacimiento de la Sierva de Dios, Madre Eufrasia Iaconis

Durante el 2017 conmemoramos los 150 años del nacimiento de la Fundadora de la Congregación Hijas de la Inmaculada Concepción de Buenos Aires, Madre Eufrasia Iaconis.
La Sierva de Dios nació el 18 de noviembre de 1867 en un pueblo de la región de Calabria, Italia, llamado Casino. Fue bautizada con el nombre Maria Giuseppa Sofia Amalia Iaconis. Dicha comuna fue fundada oficialmente como municipio autónomo por el gobierno napoleónico de Joaquín Murat, el 14 de agosto de 1811. Desde entonces, se comenzó a notar un crecimiento demográfico que para el año del natalicio de la Madre significó unos 1600 habitantes, y un desarrollo de las actividades en la zona. En 1950, tras una petición popular al Presidente de la República Luigi Einaudi, se modificó el nombre de Casino por Castelsilano, como se lo conoce en la actualidad.
El Padre Vicente Gambón S. J., quien fue director espiritual y confesor de las Hijas de la Inmaculada Concepción, hizo referencia al nacimiento de la Sierva de Dios en una obra que se publicó en 1919. Refleja este acontecimiento ilustrándolo con las siguientes palabras:

“El ángel del Señor, a cuya custodia está encomendado el pequeño pueblo que lleva el nombre de Casino, en la Provincia de Catanzaro, debió experimentar un gozo especial el día 18 de noviembre de 1867. En ese día venía al mundo una niña destinada por la divina Providencia a darle una gloria especial y por lo mismo escogida por Dios y favorecida con los dones que habían de prepararla para la ejecución de esos designios con que el Señor la traía a esta mundo”[1]. 


Plaza Giussepe Rotondo- Castelsilano




[1] PADRE GAMBÓN, VICENTE S.J. Recuerdo biográfico de la Rda. Madre Sor Eufrasia Iaconis. Superiora General de las Hermanas de Caridad Hijas de la Inmaculada. Milán, Tipografía Pontificia de San José, 1919. Pág. 3.

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