“La vida humana es un camino. ¿Hacia qué meta? ¿Cómo encontramos el rumbo? La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas de nuestra vida son las personas que han sabido vivir rectamente. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía.”[1]

Estas personas que nos enseñan cómo alcanzar la meta, son los Santos: cercanos, porque compartieron nuestras fragilidades y nuestras luchas, pero verdaderas estrellas de nuestra vida, porque vivieron las virtudes en forma extraordinaria.

Este blog quiere hacerte conocer a una mujer ejemplar. Hoy la Iglesia, que es Madre de los Santos, está estudiando y valorando sus virtudes y sus obras que hoy perduran: es la Sierva de Dios, Madre Eufrasia Iaconis, Fundadora de las Hijas de la Inmaculada Concepción de Buenos Aires.



[1] Spes Salvi, N° 49

sábado, 16 de junio de 2018

Mes del Sagrado Corazón de Jesús


En junio se celebra la fiesta y el mes del Sagrado Corazón, para recordar que somos discípulos de Jesús y que nuestro deseo debe ser aprender a amar al prójimo como Él nos ama a nosotros: muestra de este afecto es la entrega de su corazón al mundo como símbolo de su amor.
Para la Madre Eufrasia este mes era de gran recogimiento; su devoción y piedad por el Sagrado Corazón de Jesús fue tan grande, que dos de sus obras llevan este nombre: el Instituto Sagrado Corazón, Córdoba y el Instituto Sagrado Corazón de Jesús de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
Esta devoción ha sido constante en las obras y casas fundadas por la Sierva de Dios y sus Hijas, quizás porque una de las principales promesas que Jesús hace a sus fieles es la bendición de aquellas casas donde la imagen de su Corazón se encuentre expuesta y honrada.
La Madre nos deja en sus cartas testimonios de su veneración,

“En todas partes hacen el mes del Sagrado Corazón con mucha solemnidad, sobre todo la novena, nosotras tambien hacemos lo mismo, todos los días hacemos el mes y despues de la Misa, bendición y cantos” [1].






[1] Carta de la Madre Eufrasia a la Hermana Estanislada. Buenos Aires, 4 de junio de 1915. AHFIC  DE 3/ 4, 6, 34.

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